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Tus logros en el bote.

Yo meto mis logros en un bote.

Si si, como te lo cuento. Para no olvidarlos, para conservarlos, para recordarlos, para darles valor.

Durante muchos años al empezar como autónoma, sobre todo los primeros  que cuesta tanto arrancar y coger cierta inercia, tenía la sensación de que cada mes de enero empezaba de cero. Como una carrera de fondo, o como una nueva partida de un juego, en la que lo conseguido no tenía validez y había que volver a ganarse «bonus y vidas extra». Siempre en la casilla de salida.

Aunque cada año iba creciendo profesionalmente y mejorando en mi negocio y trabajo, me pesaba más la sensación de empezar cada año de cero y con incertidumbre, sentía que  mis logros del año anterior no tenían valor o quedaban minimizados con la presión del  «a ver que consigo este año”.

Así que se me ocurrió una cosa para poder materializar, cuantificar y ver físicamente mis logros.

Me fui a Ikea y me compré dos botes de cristal y uno lo llamé el bote del “to do”…. y el otro del “done”. En el primero, iba ehchando  notas y papelitos con los objetivos que me marcaba para ese año, ahí estaba lo de sacar mi propia plataforma e-learning, sí, esta en la que estás ahora. También vender online y escribir un libro… ( ejem ejem ) los libros que quería leer, los trabajos que me iban saliendo, los proyectos nuevos para los que me llamaban….. y cuando los ejecutaba, leía, o cumplía, los pasaba al otro bote, al de las cosas hechas.

Así que a final del año tenía el segundo bote super lleno y lo podía contar, reocordar y valorar lo que había hecho durante el año. Y lo más importante, lo que se había quedado sin hacer, por qué, qué me lo había impedido, qué me había frenado….

Al materializarlo ya no tenía la misma sensación de no avanzar ni de empezar de cero.

Con los años dejé de necesitar llevar de forma estricta el trasvase de logros de un bote a otro, pero de vez en cuando,  sigo metiendo papelitos.

Ha sido un orgullo poder pasar al  bote del “done” esta plataforma e-learning después de tantos años.

En el “to do”, aún sigue el libro….quién sabe si algún día cambie de bote.

Inténtalo, merece la pena dejar de sentirse en la casilla de salida, créeme. Aquí te lo cuento todo.

Ya me contarás qué tal te ha ido.